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martes, 21 de septiembre de 2021

colmar una potencia



«La tristeza no vuelve inteligente. En la tristeza estamos perdidos. Por eso los poderes tienen necesidad de que los sujetos sean tristes. La angustia nunca ha sido un juego de cultura, de inteligencia o de vivacidad. Cuando usted tiene un afecto triste, es que un cuerpo actúa sobre el suyo, un alma actúa sobre la suya en condiciones tales y bajo una relación que no conviene con la suya. Desde entonces nada en la tristeza puede inducirlo a formar la noción común, es decir, la idea de algo común entre dos cuerpos y dos almas.»

" Al no ser un Poder, la filosofía no puede librar batallas contra los poderes, pero mantiene, sin embargo, una guerra sin batalla, una guerra de guerrillas contra ellos.
Por eso no puede hablar con los poderes, no tiene nada que decirles, nada que comunicar: únicamente mantiene conversaciones o negociaciones.
Y, como los poderes no se conforman con ser exteriores, sino que se introducen en cada uno de nosotros, gracias a la filosofía todos nos encontramos constantemente en conversaciones o negociaciones y en guerra de guerrillas con nosotros mismos. "

Gilles Deleuze

Imagen: Minor White Mission District, San Francisco, 1949.

viernes, 3 de septiembre de 2021

Actos sacramentales


“Las estrellas me rodean como pupilas
de oro. Ya no sé dónde empiezo
ni dónde acabo. La brisa tenue en los
pinos obscuros y la hierva
Invisible, la tierra inclinada, las
Estrellas hormigueantes,
Tienen un ojo que se ve a sí mismo.”

Kenneth Rexroth

Foto de George Davidson

sábado, 28 de agosto de 2021

LANGOSTAS





En un mundo donde todo se desmorona
forma, sustancia y fuerza se pierden
palabras violentas
acechan la tierra
almas artificiales
fingen vivir al límite
cual plaga feroz
que arrasa los campos.
¿Existe en verdad una razón?
Vaciad vuestros áticos repletos
desechad antiguos amores y
ángeles por venir
cubrid todo con un manto negro
cerrad las ventanas
atad los electrodomésticos
las mascotas
y dejadlo todo
cerrad la puerta
y marchaos.


Imagen y poesía
: Lee Ranaldo

viernes, 27 de agosto de 2021

muro de deseos



Por la ciudad me muevo,
entre ocres de neblina:
mera silueta.


Natsume Soseki


Imagen: Otto Steinert

jueves, 26 de agosto de 2021

Antepupila




El centro es un lugar desierto. El centro es un espejo donde busco mi rostro sin poder encontrarlo. ¿Para eso has venido hasta aquí? ¿Con quién era la cita? El centro es como un círculo, como un tiovivo de pintados caballos. Entre las crines verdes y amarillas, el viento hace volar tu infancia. -Detenla, dices. Nadie puede escucharte. Músicas y banderas. El centro se ha borrado. Estaba aquí, en donde tú estuviste. Veloz el dardo hace blanco en su centro. Queda la vibración. ¿La sientes todavía?

Valente, José Ángel
Imagen: Hing-Fook Kan


 

martes, 21 de febrero de 2017

cosas bellas a la vista


- el cerebro empieza en el ojo-

" Corazón que no siente:ojos que no ven." Andrés Ortiz- Osés

" Basta con conocer lo que es bello y atraverse a expresarlo." Goethe

" Mirar como una forma de pensar ." Ricardo Martinez Conde

" Somos capaces de sentir con cada parte del cuerpo quisiéramos poder pensar de esa manera". Erika Martinez

Que todo acto sea meditativo - táctil

" Somatizó el mundo hasta la mutación." Carmen Camacho

Imagen: Francesca Woodman

martes, 31 de enero de 2017

huellas



" Nunca los pájaros han dejado huellas en el cielo azul". Muso Soseki

Imagen : Graciela Iturbide

domingo, 29 de enero de 2017

Domingo




" Es bien sabido que los domingos a gente se va de la ciudad o se esconde en ella. "
Andrés Caícedo

Imagen :  R
uth Orkin

martes, 24 de enero de 2017

en el momento


"Decidí que debía hacer fotos de la clase obrera y contribuir a los movimientos. Cualquier movimiento... lo que estuviera pasando en el momento."
Helen Levitt

miércoles, 17 de junio de 2015

PARAISO


En un barrio antes llamado “La cocina del infierno”,
donde un mendigo aseguraba haber tocado la lira de Nerón
mientras la ciudad ardía en el calor del verano;
donde una peluquera que se hacía llamar Cleopatra
empuñaba las tijeras del hado sobre mi cabeza
amenazando con cortarme las orejas y la nariz;
donde un hombre y una mujer paseaban desnudos
al atardecer por una de las más oscuras calles laterales.

Debo de estar soñando, me dije.

Era como encontrar una pareja de esfinges.
Esperaba que tuviesen alas, cuerpo de león;
él con el pecho tatuado estrafalariamente,
ella con sus enormes tetas balanceándose.

Ocurrió todo tan rápido, y fue hace tanto tiempo...


¿Sabes ese instante justo antes de que amanezca

en el que nada desearías más que acostarte entre sábanas frías
en una habitación con las persianas bajadas?
La hora en la que los hermosos suicidas
que yacen uno junto al otro en el depósito
se levantan y salen para ver la primera luz.

Las cortinas de los hoteles baratos vuelan a través de las ventanas

como gaviotas, pero todo lo demás está tranquilo...
El vapor asciende por las rendijas del metro...
Los cuerpos resplandecen de sudor... La locura, sí, pero podrías decir igualmente:
                                                                                                                  el Paraíso.


Charles Simic
Imagen : Gordon Parks

jueves, 21 de mayo de 2015

EL DICCIONARIO



Tal vez haya alguna palabra por ahí
que describa el mundo tal y como es esta mañana,
una palabra para cómo la luz temprana
se deleita en apartar la oscuridad
de los escaparates y los portales.

Y otra palabra para el modo en que se detiene
sobre un par de gafas de alambre
que alguien perdió en la acera
la noche pasada, tambaleándose a ciegas
hablando consigo mismo o rompiendo a cantar.

Charles Simic


( Foto: Alfred Eisenstaedt )

viernes, 29 de agosto de 2014

esta extraordinaria canción de baja presión tambien esta en plena borrasca



GIANT SAND Cracklin' water

 

"De ánimo debes cambiar, no de clima."

LUCIO ANNEO SÉNECA, Tesoro de máximas, avisos y observaciones

Imagen:
Abbas Kiarostami


lunes, 16 de diciembre de 2013

He seguido las huellas de los lobos



He seguido las huellas de los lobos
hasta donde se trenzan las ramas de los árboles.
Les he visto clavar sus dientes en el cuello
de un corzo acorralado,
y la luz era verde y el viento acariciaba
sus vientres jadeantes.
He visto debatirse una liebre en las garras de un águila,
y el sol,
ese gran ojo ciego que se nutre
de los cuerpos inertes,
resplandecía en la montaña.
He hurgado en las entrañas de un pájaro nocturno
y en mis manos bebieron los chacales.
Sé cómo besan las serpientes: su beso es el reflejo de la luna
sobre el agua fría.
Por todas partes, en todas las cuevas
donde he velado el fuego que me consume y me alimenta
te he vuelto a conocer,
y te he amado
en los ojos que besan las serpientes,
en la humedad del viento,
en el sol que calcina los huesos de los lobos.
Te he amado y te amo
en todo lo que muere
y en todo lo que mata
y en la raíz que corre a ras de suelo como una comadreja.

CHANTAL MAILLARD

Imagen:
Imogen Cunningham

domingo, 15 de diciembre de 2013

Dicen «una ideología» como mi madre decía «un marido».


En la izquierda neo-comunista (véase Slavoj Zizek, Alain Badiou y compañía) se habla del resurgimiento de la política emancipatoria a escala global, de Wall Street al Cairo pasando por Atenas y Madrid, pero se anuncia con pesimismo, la incapacidad de los movimientos actuales de traducir una pluralidad de demandas en una única lucha antagonista. Zizek retoma la frase de William Butler Yeats para resumir su arrogante diagnóstico de la situación: “Los mejores carecen de toda convicción, mientras que los peores están llenos de apasionada intensidad.” Los gurús de izquierda de la vieja Europa colonial se obstinan en querer explicar a los activistas de los movimientos Occupy, del 15M, a las transfeministas del movimiento tullido-trans-puto-maricobollero-intersex y postporn que no podemos hacer la revolución porque no tenemos una ideología. Dicen «una ideología» como mi madre decía «un marido». No necesitamos ni ideología ni marido.

Beatriz Preciado “Decimos revolución”.
Fotografía : Shomei Tomatsu

viernes, 6 de septiembre de 2013

El cerebro empieza en el ojo



... el cristal con que se mira ...

imagen: dziga vertov

martes, 3 de septiembre de 2013

la luz como vibración, palpitación, latido, diferencia, desnivel, base vital


La visión también es tacto
Plotino

«Hay que convertir a las distintas luces que inciden en una escena en distintos pinceles palpitantes, en dedos sensibles a las superficies que palpan, hay que saber expresar esa sensibilidad reactiva.»
Val del Omar

Imagen Rodchenko

viernes, 30 de agosto de 2013

Por qué la mantequilla ya no se pone rancia



"Probablemente habrás visto en algún capítulo de la serie House cómo el insoportable doctor envía a sus ayudantes al domicilio de uno de sus pacientes, para intentar localizar allí el veneno químico que ha podido provocar su rara enfermedad. Pues bien, la noticia inquietante es que esas dolencias en realidad no son tan raras. Hace unas semanas, mientras firmaba en Sant Jordi en Barcelona, se me acercaron dos chicas con una mascarilla sanitaria cubriéndoles nariz y boca. Impresionaban bastante, porque además estaban delgadas y no tenían un aspecto muy saludable. Venían buscando ayuda para su lucha, que es la reivindicación de la importancia de unas enfermedades a las que la sociedad hace muy poco caso: los trastornos de sensibilización central, que son la fibromialgia (FM), el síndrome de fatiga crónica (SFC), la sensibilidad química múltiple (SQM) y la electrohipersensibilidad (EHS). Son achaques complejos, con un centenar de síntomas diversos que pueden darse a la vez o sólo unos cuantos, con mayor o menor intensidad, pero que en ocasiones llegan a ser totalmente inhabilitantes. Cefaleas, agudos dolores articulares, broncoespasmos, dificultades para respirar, arritmias, alteraciones en el hígado, problemas gastrointestinales, fatiga insuperable, visión borrosa... Esto es solo un pequeño aperitivo de los problemas que estos enfermos padecen.


Y lo más terrible es que, durante muchos años, han sido considerados unos quejicas, unos neuróticos, unos hipocondriacos, gente, en fin, que no tenía nada, aparte de una cabeza alborotada y delirante. Suele suceder que, cuando los médicos desconocen el mal al que se enfrentan, los enfermos terminen siendo culpabilizados por sus síntomas, como si sus padecimientos fueran responsabilidad suya. Y desde luego, muchos de esos pacientes han terminado desquiciados, porque debe de ser enloquecedor sentir, primero, que tu cuerpo se declara en rebeldía; que de repente, sin saber por qué y sin que ningún doctor parezca entenderlo, todo empieza a dejar de funcionar; y que, y esto es lo peor, nadie te toma en serio a pesar de estar sumido en ese tormento físico. Estos enfermos llevan décadas intentando que la Seguridad Social reconozca su estado y que, en las situaciones inhabilitantes, se les conceda la incapacidad. Es un combate más que han de librar todos los días. Un muro de incomprensión y desconfianza contra el que estamparse.



Por lo menos, y después de mucho batallar, la fibromialgia y la fatiga crónica ya han sido reconocidas como enfermedades en la clasificación internacional de la OMS, y poco a poco la clase médica y la sociedad van comprendiendo que, en efecto, son terribles dolencias reales y no invenciones de espíritus histéricos. Pero la sensibilidad química y la electrohipersensibilidad todavía son consideradas como meros trastornos, con todo lo que ello conlleva de falta de ayuda médica y social. Esta lentitud en reconocer las dolencias no es nueva; ya ha sucedido con anterioridad con otras enfermedades, como el lupus o la esclerosis, que hoy nadie pone en cuestionamiento, pero cuyos síntomas tampoco se entendieron en otros tiempos.

Piensan además estos enfermos, y no debe de faltarles la razón, que en la sociedad hay fuerzas poderosas que intentan minimizar sus reclamaciones, y con ello se refieren a las grandes compañías químicas. Porque este tipo de enfermedades, de incidencia claramente creciente, se deben a nuestra forma de vida; a la contaminación ambiental, a la exposición cotidiana a productos químicos, que se multiplica día tras día. Recuerdo que hace 25 años, en Estados Unidos, me asombraba ver que allí la mantequilla no se ponía nunca rancia, cosa que consideraba aberrante, porque estaba acostumbrada a que la mantequilla se enranciara naturalmente al contacto con el aire. Bien, eso hoy ya lo hemos perdido: la mantequilla española ya no se pone rancia. Al coste, desde luego, de ingerir quién sabe qué cantidad de conservantes.

Es un detalle minúsculo, pero revelador. Vivimos vidas cada día más artificiales y los productos tóxicos nos rodean por todas partes. Algunos expertos sostienen que la incidencia de estas dolencias de sensibilización central está entre el 1 y el 5 por mil. Y es de temer que las cifras no hagan sino aumentar. Son enfermedades que, en sus casos más graves, te anulan, te invalidan, te encierran en tu casa de por vida. Digamos que son enfermos cómodos para el sistema, porque son invisibles. Y sin embargo, pese al coste que tiene para ellos echarse a la calle a protestar, lo están haciendo. Con su dolor, su agotamiento, su asfixia y sus mascarillas a cuestas. Quizá los hayas visto: el pasado 7 de mayo hicieron una concentración de protesta en Madrid. No los olvides."

Rosa Montero ( Via: El Pais)
Imagenes: Herbert List y Paul McDoonough

lunes, 26 de agosto de 2013

relampaguea el rayo


Bretón tomó la idea de la metáfora ascendente y de metáfora descendente de un poeta japonés, Basho. No sé si tu conoces la anécdota. Un discípulo de Basho, Kikaku, un día llegua ante su maestro y le muestra un haikú. El haikú decía más o menos:

Una libélula:
le arrancamos las alas:
un pimiento.

Basho se sonrió, como tu acabas de sonreírte, y dijo: Está bien, es una transmutación graciosa pero la poesía no es eso. La verdadera poesía es esto:

Un pimiento,
le pinto dos alas:
una libélula.

Octavio Paz. Conversaciones con Julian Rios.

Imagen: Teconleche

jueves, 15 de agosto de 2013

En los tejados, hasta donde alcanza la vista


"Desde hace dos años, en todas las ciudades a las que voy, ando visitando tejados, espacios privados a los que no se accede normalmente. Lugares privilegiados para ver la ciudad – como lugar físico. Plantea muchas preguntas sobre la historia de la arquitectura moderna, pero también sobre el uso que pueden hacer los ciudadanos del espacio público." [...]

" Este espacio,vaciado de su función social, llegó a ser un lugar invisible al que no puede uno acceder, excepto por razones técnicas."[...]

"Es un espacio cercano a lo que Foucault señalaba como las heterotopias, espacios otros, lugares donde, a pesar de todo, sigue habiendo una posibilidad de acción,una posibilidad de utopía localizada hoy."[...]

"La idea del proyecto era crear una fiesta a nivel mundial, en todas las ciudades, que la gente suba a los tejados para gritar: decir públicamente a los demás  algo que quisiéramos comunicar "

 "AC: Es interesante porque Paul Virilio dice que “actualmente estamos viviendo la muerte de la calle, el fin del contacto con el suelo, con la acera ”, lo que vuelve a decir que el poder está logrando su objetivo incitando a todos a quedarnos solos en casa.
  JC: y añadiría, de aislar a la gente en células-celdas individuales."

Jordi Colomer, entrevista con Andrea Cinel
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miércoles, 14 de agosto de 2013